Despedida
Antes de acabar la epístola encomendándolos a la gracia del Señor, Pablo y los hermanos que están con él aprovechan la oportunidad por enviar saludos personales. No es un acto formal, como darse la mano, indicaba un hecho más efusivo, algo como enviar un fuerte abrazo; lo que nos deja ver que existía una auténtica relación de amor fraternal. Encontramos el saludo de Pablo a todos los hermanos, el de aquellos que estaban con él, el de la Iglesia de Roma, y el de los de la casa de Cesar.
Todo el mundo, todos los hermanos que supieron que Pablo escribía a la Iglesia de Filipos quisieron aprovechar la oportunidad por enviar un fuerte abrazo. Unos pocos los conocían personalmente, la mayoría no, pero no por esto dejaban de ser sus hermanos estimados, y querían que ellos lo supieran.
miércoles, 17 de septiembre de 2008
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